El medio acuático puede ofrecer nuevas posibilidades de movimiento, participación y bienestar a los niños y niñas. Pero para que la intervención sea realmente significativa, el profesional necesita criterio, seguridad y herramientas para adaptarla a cada situación.
Esta formación teórica y práctica, dirigida a profesionales de los ámbitos sanitario, social y educativo, permite profundizar en el uso del medio acuático como entorno de intervención con niños y niñas con parálisis cerebral y otros perfiles neurológicos complejos.
El agua ofrece unas condiciones específicas que pueden facilitar la libertad de movimiento, reducir la carga corporal y favorecer la motivación y la participación activa del niño o niña. También crea un entorno lúdico y estimulante que puede reforzar el vínculo con el profesional y dar nuevas oportunidades a la intervención.
De la piscina al día a día
El curso pone el foco en cómo planificar y desarrollar intervenciones acuáticas con sentido, objetivos claros y criterios de seguridad, teniendo en cuenta las necesidades de cada niño o niña.
La formación combina contenidos teóricos con sesiones prácticas en la piscina terapéutica y trabajo con casos reales, para favorecer un aprendizaje vivencial y directamente aplicable a la práctica profesional.
El objetivo es que los participantes adquieran recursos para aprovechar las posibilidades del medio acuático y facilitar que los aprendizajes trabajados dentro del agua tengan continuidad e impacto en el día a día del niño o niña.
