Las alteraciones de conducta no se pueden entender de manera aislada. Interpretar qué las puede estar provocando y qué factores intervienen es esencial para plantear una respuesta ajustada a las necesidades de cada persona.
Esta formación presencial ofrece una mirada integral sobre la relación entre discapacidad, salud mental y conducta en contextos sociales y residenciales. El curso aborda la evaluación de la persona teniendo en cuenta la interacción entre factores personales, ambientales, físicos y de salud mental.
Comprender la conducta para diseñar apoyos
La formación profundiza en el análisis funcional de la conducta como herramienta para identificar qué puede estar influyendo en determinadas situaciones y orientar la intervención.
A partir de esta valoración, los participantes trabajarán el diseño y la implementación de planes de apoyo personalizados, desde un enfoque centrado en la persona y orientado a favorecer su bienestar y calidad de vida.
El curso combina casos prácticos, actividades aplicadas y estrategias de seguimiento y evaluación, facilitando que los profesionales puedan trasladar los conocimientos a situaciones reales de los servicios sociales y residenciales.
Una formación orientada a reforzar una intervención basada en la evidencia, la mirada interdisciplinaria y una comprensión global de cada persona y de su entorno.

